Un hijo. De Alejandro Palomas. Bridge. Editorial La Galera. 2015

un hijo portadaUn hijo. De Alejandro Palomas. Bridge. Editorial La Galera. 2015

La historia de Guillem, un niño que quiere ser Mary Poppins (no ser como Mary Poppins sino SER Mary Poppins), un niño aparentemente feliz al que no le gusta el fútbol ni los empujones, amigo de Nazia una niña Pakistaní, con un padre trabajador y una imaginación portentosa. La historia de Guillem nos coloca despacio y sin forzar ante la crudeza del dolor y la clarividencia de los niños. Un hijo es una novela para hijos, padres, de cualquier edad, una novela que hay que leer…

#porquéleer

Porque todos los adultos fuimos niños pero pocos lo recuerdan (A. S-E). Y porque todos los adultos necesitamos que nos lo recuerden de vez en cuando. Que nos abran los ojos de niño y nos cierren la mirada adulta tan razonable y, a veces tan ciega.

Porque el dolor es capaz de hacer brotar gestos llenos de magia, palabras que transforman la realidad, que no la niegan pero la iluminan.

Porque es alentador -y gratificante, y esperanzador, y…- que la escuela se dibuje a veces como lo que puede (y debe ser): lugar seguro, escenario de sueños, espacio reparador.

Porque todos tenemos nuestros héroes (de la infancia). Y son ellos los que nos sostienen. O su recuerdo. O la memoria de lo que provocaban en nosotros: la seguridad de que todo va a estar bien, de que todo puede cambiar -a mejor-.

Porque es un libro que emociona. Porque nos arranca risas, sonrisas, lágrimas, suspiros. Y nos deja un nudo en la garganta, un regusto a ternura y dolor que nos conforta.

#leerencasa

#leerenlaescuela

No hay nada que nos conmueva más que el dolor de los niños. Nos parece mentira que en su inocencia puedan sufrir, sentir dolor, enfrentarse a sus miedos, sobreponerse… Y aún nos sorprende más ser conscientes de que pueden compartir nuestro dolor, nuestras miserias, nuestras ausencias, nuestros defectos. Compartirlos y entenderlos. Aceptarlos y redimirnos.

Pero así es. Guille es un niño especial. Como todos. Guille es un niño que SUFRE y que sale adelante a pesar del dolor. Pero sobre todo Guille es un niño que ilumina las vidas de los adultos que le rodean, las llena de matices, de esperanza, de futuro.

Separaciones, fallecimientos, rupturas, enfermedad, muerte… Son temas tabú que nuestra cultura se ha empeñado en esconder a los niños. Un hijo los afronta sin miedo. Y de paso nos da la oportunidad de abrir la caja de los sentimientos, de compartirlos, de valorarlos. Porque los niños no “sienten en pequeño”, no “viven en miniatura”, no sueñan “a medias”. Este es un libro que cada padre, cada educador, cada adulto atravesado por las cicatrices del sufrimiento debería leer para no olvidar que cerca de ellos hay Un hijo que seguro comparte tanto el dolor como la esperanza.

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