Familias lectoras: Recomendaciones #19

Cada semana os recomendamos lecturas, historias, álbumes ilustrados que #LeerEnFamilia, ya sea después de merendar, antes de cenar o cuando estamos en la cama a puntito de dormir.

Pero… ¿Cómo lo hacéis? ¿Lees tú? ¿Os turnáis? ¿Qué tipo de libros escoges? ¿Con qué intención?

A raíz de un post, publicado en la página Club Peques Lectores, hoy hacemos un alto. No vamos a recomendar lecturas. No vamos a hablar de grandes historias que llenarán nuestros momentos especiales de lectura en familia.
Estas semanas nos gustaría compartir con vosotros pautas, estrategias, habilidades que empleamos cuando realizamos narraciones en la biblioteca, en nuestras sesiones de animación lectora o como padres/madres en nuestras casas.
Porque nos hemos dado cuenta que libros hay muchos, grandes historias unas cuantas, pero a veces necesitamos un empujón para darles vida con nuestras palabras y nuestros gestos.
1.- Crea una rutina. Somos conscientes de que esta palabra asusta, pero las rutinas son beneficiosas y más cuando tenemos hijos pequeños. Los ratitos de lectura compartida unen lazos familiares, crean diálogos, mejoran los niveles lectores, crean itinerarios lectores, fomentan el gusto CRÍTICO por la lectura….
2.- Puedes elegir álbumes ilustrados cuando son más pequeños y novelas por capítulos, cuando son un poco más mayores, pero no pierdas nunca TU MOMENTO. No dejes de narrarles cuentos porque crezcan. No dejes de narrarles cuentos, porque “ya saben leer”. Podéis turnaros, si así lo decidís los dos. Pero no conviertas un momento mágico y especial, en el Ratito-De-Lectura-Obligatoria-En-Casa. Conseguirás justo lo contrario. Ya no será la mejor media hora en la que tu hijo siente único, singular y exclusivo. Será la media hora más tediosa de todo el día.

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