Tips de lectura #8

En algunas casas hay varias televisiones repartidas por las estancias. En otras los juguetes de los niños. Cuando los padres tenemos especial cariño a una figura o detalle decorativo, solemos dejarlo en las zonas más altas o donde sabemos que nuestros hijos no van a llegar. Así nos aseguramos de que siguen intactas. Tal y como nos gusta.

Pero, ¿qué ocurre si queremos que nuestro pequeño tenga una visión positiva de los libros? Que los coja por placer, para jugar, para divertirse… Que los libros le ofrezcan la misma felicidad que su muñeco favorito, sus piezas de construcción o sus cuadernos para pintar, recortar y pegar. Pues hay que dejarlos A SU ALCANCE. Tiene que tener la misma posibilidad de tocar, mirar e incluso chupar sus cuentos de la misma forma que hace con sus otros juguetes. Deja de lado tu inquietud. Puede que algún libro se estropee, se doblen las esquinas, alguna página resulte dañada. Claro que hay que enseñarles a cuidar sus juguetes, pero no por eso hay que limitarles su uso. Reparte los libros por las diferentes habitaciones de la casa, así siempre podrán recurrir a ellos. 

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